domingo, 30 de marzo de 2014

Calabacines caprichosos a la mediterránea (¡¡Sólo 5 propoints!!)

Domingo de lluvia, saborí@s!

Y ya sabéis lo que significa eso... otra excusa para no salir de casa y experimentar en nuestras cocinas! Hoy os traigo unos calabacines rellenos de pescado y marisco (barato). Cómo yo siempre digo, mis recetas son adaptables. En este caso se trataría de adaptarla a vuestra cartera. Por supuesto, cuanto mejor sean los ingredientes para el relleno, más sabroso saldrá, pero estos están riquísimos y no son excesivamente caros.

En la foto veréis que salen más cantidad de la que escribo. Eso es porque a mi me sobró bastante relleno (con el que hice después una lasaña), pero como no me gusta tirar la comida, voy a reducir las cantidades para que no os sobre, o como mínimo,os sobre menos.

Esta receta la podéis hacer acompañada de ensalada para que sea bastante ligero. Si la hacéis para comer, unas patatas al horno o algo de arroz tampoco aportarán muchos puntos. Si optáis por las patatas fritas... yo de vosotros lo consultaba con vuestros jeans primero :P. Cómo a mí me gusta que la gente coma sano, os voy a dejar un link cortito con razones por las que no debemos comer patatas fritas: http://mejorconsalud.com/que-tan-perjudiciales-son-las-patatas-fritas/

En fin... a por lo que vamos:


Dificultad: Media
Duración: 1 hora
Ingredientes para 4 personas (tragonas) (propoints por persona)
  • 4 calabacines (blancos o verdes) (0pp)
  • Un poco de harina o pan rallado (0pp)
Para el relleno:
  • La pulpa de los calabacines (0pp)
  • 1 cebolla (0pp)
  • 1 zanahoria (0pp)
  • 4 dientes de ajos grandes (0pp)
  • 10 gambas  (1pp)
  • 3 palitos de cangrejos (surimi) (0pp)
  • 10 champiñones (mejor si son frescos) (0pp)
  • 400ml de salsa de tomate (frita 2pp - triturado natural 0pp)
  • 2 latas de atún bien escurridas (natural 1pp, en aceite 2pp)
  • Unas hojitas de perejil y cilantro (0pp)
  • 2 huevos (1pp)
  • Sal y pimienta al gusto (0pp)
  • Un chorrito de aceite (2pp)
Total propoints por persona: 5-8


Preparación:

Lo primero que debemos hacer es calentar una olla con agua y sal para hervir los calabacines. Mientras esta se calienta, cortamos los calabacines por la mitad. Para evitar que se caigan de lado, le podemos hacer un cortecito en la parte inferior. De esta manera conseguiremos que se queden más asentados. Una vez cortados y "estables", los metemos en el aguar hirviendo durante 10 minutos o hasta que estén blanditos. Es muy importante no pasarse porque si se quedan demasiado blandos será imposible rellenarlos. Así que ya sabéis... poned alguna alarma. Una vez transcurrido el tiempo, los sacamos de la olla con cuidado para que no se rompan y los dejamos en sitio plano y limpio.





Lo siguiente va a ser preparar los ingredientes para hacer el relleno. Empezamos pelando los ajos y cortandolos a trozos pequeños. No hace falta que os matéis a cortarlo diminuto puesto que todo va picado al final. Cortamos también la cebolla y rallamos la zanahoria para que sea más fácil saltearla (sino corremos el riesgo de que se quede dura). Troceamos también los palitos de cangrejo (las gambas no hace falta trocearlas). Abrimos las latas de atún.

Una vez que tengamos todo troceadito y preparado, ponemos a calentar una sartén con algo de aciete (acordaros de los calabacines si los tenéis hirviendo todavía). Salteamos medio minuto los ajos, o hasta que suelten el aroma. Añadimos la cebolla y la zanahoria y salteamos unos 5 minutos. Añadimos sal y pimienta. Ahora metemos ya las gambas, los palitos de cangrejos y las dos latas de atún, y salteamos durante unos 7-8 minutos a fuego medio-alto. Si usáis champiñones frescos, ponerlos también ahora. 


Ahora, sin perder ni un minuto, vaciamos los calabacines, pues debemos de añadir la pulpa a la sartén. Para vaciar los calabacines, la forma más sencilla es la siguiente: cogemos una cuchara sopera y la colocamos verticalmente encima del calabacín, e imaginamos que es helado y queremos hacer una bola como en los anuncios (que en la vida real nunca funciona).
                     

Una vez que tengamos los calabacines vacíos, añadimos la pulpa a la sartén y removemos finalmente unos 2 minutos, junto con la salsa de tomate. Nos debería de quedar algo así.


Dejamos enfriar un poco y preparamos la picadora. Introducimos el contenido de la sartén. Si no os cabe todo a la vez no hay problema, podéis hacerlo en varias tandas. Añadimos también el perejil y el cilantro (si gusta). 


                                     

Una vez picado, lo ponemos en un bol y añadimos los dos huevos y removemos un buen rato hasta que se haya mezclado todo bien. Ahora viene lo divertido. ¡A rellenar los calabacines! Mientras empezamos a rellenarlos, es conveniente que precalentéis el horno a 180 grados. Así estará listo para meter los calabacines una vez que acabemos! Igual, con la ayuda de una cuchara, vamos rellenando. A mi me gusta que estén bien llenitos... las miserias para cuando me toque vivirlas.


Ahora tenemos ya los calabacines rellenos y nos falta sólo el toque final... y ahí es dónde a mi se me fue la mano porque no tenía un colador con el que hacerlo. Vamos a echarle un poquito de harina o galleta rallada (mejor) por encima, para que quede crujientito y con algo más de consistencia. No pongáis tanta como yo.


Lo metemos en el horno a 180 grados 20 minutos, y ya los tenemos listos para comer!!


Como os he comentado antes, podéis servirlos acompañados de ensalada, de arroz, de patatas, y de cualquier cosa que se os ocurra y os apetezca. La verdad es que aquí en casa nos encantó a todos... eso sí, llevan un poco de trabajo, pero vale la pena! :))







viernes, 21 de marzo de 2014

Tofu en salsa picante (7-8 propoints por persona)

Hola de nuevo saborí@s!

La verdad es que no me gusta nada el tofu, es lo más insípido que ha creado madre naturaleza y la textura es repugnante. ¡Me encanta el tofu! ¡No puedo evitar comerlo de vez en cuando! En casa ya han aprendido a apreciarlo y la verdad es que hemos disfrutado con esta receta que hoy os propongo.

¡Hoy os traigo la primera receta salada vegetariana de este blog! El sábado pasado fui al Mercadona que tengo cerca de casa y me sorprendí al ver que habían puesto Tofu en la sección de refrigerados, así que decidí comprarlo. El tofú se vende como “firme” y aunque para este tipo de platos siempre es mejor el “extra firme” (para que no nos quede “Paté de Tufé” al removerlo constantemente en el wok) este ha funcionado bien después de haberle sacado el “juguillo”, para conseguir un poco mas de dureza (ver imágenes más abajo).



Como ya conocéis mi afición por la comida picante, he decidido prepararlo con una salsa de invención propia que podéis modificar a vuestro antojo. Cuando digo invención propia me refiero a que he ido mezclando según mi parecer, no que haya sido el primero del mundo en conseguir una mezcla de este tipo. Lo que si os puedo decir seguro, es que tal y como la pongo yo está sabrosísima y no os arrepentiréis si la preparáis por varios motivos:


  • Es sana    
  • Es ligera (light)   
  • Es barata   
  • Es fácil
  • Es rápida     
  • Es deliciosa

¿Qué más se puede pedir?




Dificultad: Baja
Duración: 20 minutos
Ingredientes para 3- 4 personas (acompañado de arroz)  - Propoints por persona

Para el wok:

  • 1 paquete de tofu firme o extra firme. Necesitamos approx 400 gramos NETOS, es decir, peso escurrido.  (3-4 pp)
  •  3 cucharas de maicena (o harina si no tenéis) (1 pp)
  •  1 cebolla grande (0pp)
  •  1 pimiento verde (0pp)
  •  1 pimiento amarillo (0pp)
  •  4 cebolletas (0pp)
  •  1 cucharada de sésamo (0pp)
  •  2 cucharadas soperas de aceite de sésamo (2 pp)
      Para  la salsa:

  •       50ml de vinagre de arroz (o 30ml de vinagre blanco, aunque no es lo mismo)
  •       2 cucharadas soperas de azúcar moreno (o blanco) (1pp
  •        50ml de salsa de soja (0pp
  •        6 dientes de ajo muy picados (Sí, ¡6! Y si son grandes mejor) (0pp)
  •       Guindillas picadas al gusto (1 poco picante, 2 picante, 3 fuego ). Yo puse 1, y después en mi plato me añadí otra para mi solo. (0pp)
  •       1 cucharada de sésamo (0,5 pp)
Total Propoints por persona: 7-8. Acordaros de añadir los puntos del arroz si así lo decidís servir (7pp por persona a saciedad, o 4pp por 120 gramos de arroz hervido)




Preparación:
Lo primero que hago yo siempre, a parte de que le hago una foto para que no os olvidéis de nada, es precisamente eso, juntar todos los ingredientes para no dejarme ninguno. ¿A quién no le ha pasado eso de…?

-¡No, se me han olvidado añadir los ajos!

O el mítico:
-         
            - El pastel no sube…. ¡NOOOOOOOOOOO! ¡La levadura!

Pues eso, que una vez que lo tengamos todo juntito, no nos olvidaremos de nada. Aparte de eso, lo primero que vamos a hacer es agujerear el paquete del tofu y tirar todo el líquido que contiene en su interior. Justo después lo sacamos del envoltorio y lo colocamos encima de un paño de cocina limpio. Envolvemos el paquete de tofu con el paño y muy suavemente apretamos de manera uniforme para exprimir el líquido del tofu, y así conseguir una textura más firme. Id con mucho cuidado al apretar el tofú, porque si os pasáis apretando se os romperá.  Desenvolvemos el tofu y lo colocamos en otra parte más seca del paño, y repetimos el proceso, y así hasta 3 veces en total.



-
Una vez que tengamos el tofu seco, lo cortamos en daditos de 1x1 cm aproximadamente. Lo colocamos en un bol y le echamos la maicena. Removemos para que todo el tofu se empape de maicena y lo apartamos hasta el momento de su cocción.


Ahora vamos a preparar la salsa. En un bol, o recipiente adecuado, mezclamos el vinagre de arroz y el azúcar. Removemos hasta que el azúcar se haya fundido con el vinagre. Añadimos a continuación los demás ingredientes. Si habéis tocado las guindillas con las manos, lavároslas ahora, para evitar darle a nuestros hermosos ojos un buen disgusto. Dejamos la salsa aparte, también.



Nos ponemos a trocear las verduras (cebolla, pimientos y sofrito). Como en la mayoría de platos asiáticos, la verdura no debe ser cortada demasiado pequeña, sino que se tiene que poder distinguir bien una vez finalizado el plato. Ahora que tenemos todo preparado para debemos preparar el wok para cocinar. Si no sabes cómo hacerlo, haz clic aquí  y descúbrelo!




Una vez que hayamos curado el wok, calentamos el aceite y nos preparamos para introducir el tofu. Antes de tirar el tofu en el wok debemos quitar toda la harina sobrante del bol y dejar solo el poquito que se ha quedado pegado. Salteamos el tofu hasta que se quede doradito por todos los lados. Añadimos la verdura y salteamos durante 3 minutos. Añadimos toda la salsa y seguimos salteando la comida:
  • Verdura al dente: 4-5 minutos
  • Verdura bien hecha: 7-8 minutos


Justo antes de apagar el fogón, añadimos las cebolletas cortadas y la cucharada sopera de sésamo que nos falta… y ya estamos preparados para disfrutar de un deliciosísimo y sanísimo plato de tofu!


Es muy importante que se sirva caliente, y por supuesto, si queréis  acompañarlo de arroz, sería conveniente prepararlo antes de empezar a cocinar el tofu.


Espero que os animéis a probar esta receta porque a nosotros en casa nos ha encantado. Si lo haces, por favor deja tu comentario y dinos que te ha parecido!

Un saludo!

Toni




miércoles, 19 de marzo de 2014

Wok: Cual es mejor, cómo prepararlo para cocinar, mantenimiento, y técnicas de cocina.

Hola saborí@s!

Esta semana (llego un poco tarde) he pensado en poneros un par de consejos sobre como cocinar con los woks. En casa he cocinado muchas veces usando el wok y cuando mis amigos me ven prepararlo se preguntan que por qué hago esas cosas. Bien, no cabe duda de que el wok es un utensilio que está ganando terreno cada vez más en los hogares occidentales, y que realmente nadie nos ha explicado cómo hacerlo. Hoy he decidido compartir con todos vosotros algunas técnicas y consejos sobre el uso del wok, las cuales aprendí en un viaje a Japón.


¿Vale cualquier wok?

Lo primero que debemos hacer es elegir un wok adecuado. ¿Cómo podemos distinguir los buenos de los más mediocres? Pues es bastante sencillo. Los mejores woks son siempre los más sencillos y finos, y a poder ser de latón puro. El latón trasmite el calor de manera muy rápida y eficaz, que es la función principal del wok. No os dejéis engañar por los woks modernos con recubrimientos de porcelana, que pesan una tonelada y que además no calientan ni tanto ni tan rápido como un wok sencillo. Además, es recomendable que el wok tenga un mango de madera para poder mover constantemente los ingredientes que en su interior cocinaremos.



Ya tengo el wok, ¿qué hago ahora?

Para empezar a utilizar el wok, cada vez que cocinemos, es importante que sigamos los siguientes pasos:
  1. Calentar a fuego muy alto aceite en el wok
  2. Apartamos del fuego y con un paño o papel de cocina lo suficientemente grueso (¡no os queméis los dedos, por favor!) esparcimos el aceite por todo el wok.
  3. Tiramos el resto de aceite y lo dejamos enfriar.
  4. Nuestro wok ya está listo para cocinar.
¿Cómo limpio el wok? ¿dónde lo guardo?

Para limpiar el wok, y cualquier utensilio de cocina que tenga una cobertura antiadherente es muy importante que se uso muy poco o nada de jabón, simplemente con agua y un trapo que no rasque (evitar estropajos de metal a toda costa). 



Una vez que este limpio y seco, si queremos que nos dure el máximo tiempo posible, es importante que pasemos un poco de papel de cocina mojado en aceite y lo esparzamos por dentro, igual que hicimos para cocinar, excepto que ahora el aceite puede ser frío.

Bien, ya estamos listos para recoger nuestro wok. Otro de los fallos comunes que se suelen hacer al tener un wok, y supongo que debido a la falta de espacio que hay en algunos hogares hoy en día, es el de poner otras ollas o sartenes dentro (o una sartén pequeña dentro de una grande). Lo que conseguimos con esto, a parte de ahorrar espacio, es rayar el wok y que se quede todo pegado al cocinar, por lo que tendremos que usar jabó y estropajos y rascar todo. Cuando eso ocurra os podéis despedir del wok... o al menos de su capa anti adherente.

Wok en vitrocerámicas o inducción... ¿Es posible?

Es posible, sí. Pero podemos tener problemas. El wok original tiene el fondo redondo, por lo que no se quedaría asentado en una vitrocerámica. Hoy en día existen ya woks con el fondo plano, aunque no es exactamente lo mismo.  Lo importante para poder realizar un wok en una vitrocerámica es lo siguiente:
  • Deja calentar el wok lo suficiente para que coja una temperatura elevada
  • No echar el aceite enseguida para dejar que el wok se caliente sin que se nos queme el aceite.
  • No hacer mucha comida a la vez. Máximo 2 raciones. Si hacemos más la temperatura de nuestro wok bajará y se nos quedará todo hervido en vez de "wokeado". 
  • Si vas a hacer mucha comida, saltea primero las verduras y apártalas. Saltea después la carne/marisco/pescado y añadid a estos la verdura "prewokeada". Las salsas se añaden siempre al final.

Cocina al vapor con el wok

Aunque es una forma mucho menos conocida de cocinar con un wok, es también muy común en muchos países de Asia. El wok es, en muchos de estos sitios, el único utensilio de cocina utilizado. La manera tradicional de hacerlo es colocando unos palillos de madera en el fondo en forma de cruz, e introduciendo después la vaporera (normalmente de bambú) encima.


También existen unas rejillas que podemos colocar en el fondo (siempre con mucho cuidado para no rayar el wok) y que pueden usarse como sustitución de los palillos. Son muy parecidas a las rejillas que colocamos en las parrillas o barbacoas para colocar la carna, solo que redonditas y más pequeñas. Por supuesto, la vaporera es obligatoria si queremos cocinar al vapor.

Y bueno, hasta aquí el post de esta semana. Espero que os haya gustado y por supuesto si tenéis alguna pregunta o duda sobre el uso del wok podéis dejarla en los comentarios y os la contestaré siempre que pueda. Recordad que el mayor secreto del wok es la temperatura.

Espero que paséis una muy buena semana, y que me sigáis visitando. Por supuesto, si os gusta mi blog, no os olvidéis de suscribiros y darle a "like" en facebook.

Un saludo,

Toni.







domingo, 9 de marzo de 2014

Pastel de calabacín y pollo (5 propoints por persona)

Hola saborí@s!

Hoy os traigo una receta que vi la semana pasada en el blog de "La Juani de Ana Sevilla" (http://www.juanideanasevilla.com/2013/07/pastel-de-pollo-y-calabacin-al-vapor.html). Se trata de un delicioso pastel de calabacín y pollo, muy bajo en calorías, y muy versátil. Digo lo de versátil porque se puede comer caliente o frío, en taquitos para picar, como plato único acompañado de algo más, como segundo plato y... en fin, todo lo que se os ocurra. En este caso yo lo acompañé de pan tostado con alioli, y la verdad es que la combinación estuvo espectacular.

Me vais a tener que perdonar por la calidad de las fotos de este post, pero al estar picando pollo y esparciendo carne cruda, las manos se quedan bastante pringosas (ya me entenderéis si lo hacéis), por lo que hizo las fotos un amigo mío y... en fin.Pasemos a los ingredientes, jajajaja.

¿Qué necesitamos para hacer un pastel de carne? Cabe remarcar que yo hice unas pequeñas modificaciones a la receta original, que quedó así (Foto del blog de Juani)


Dificultad: Media
Duración: 1h 15m
Ingredientes para 4-6 personas (propoints por persona)

4 calabacines blancos cortados en rodajas (0pp)
3 dientes de ajo (0pp)
500gr de pechuga a trozos (2 pechugas enteras) (3pp)
1 huevo (0pp)
110 gr. de leche (medio vaso, más o menos) (0pp)
50 gr de queso para untar light (o quesitos) (1pp)
1 cucharada sopera de especias Ras al-hanout o curry (ver sección de Ingredientes) (0pp)
Sal (0pp)
Pimienta (0pp)
Perejil (0pp)
Aceite de Oliva (1pp)

Como podéis ver, esta receta nos va a costar sólo 5 propoints por persona! Ideal! Eso sí... no lo acompañéis con pan tostado y alioli como hice yo, jajaja.





Elaboración:

Lo primero que vamos a hacer va a ser cortar el calabacín en rodajas y meterlo en un bol con un chorrito de aceite, sal y pimienta. No os cortéis mucho con la sal... al fin y al cabo la base es calabacín y pollo. ¡Hay que darle sabor! Lo ponemos a un lado y cortamos el pollo a trocitos para que sea más facil picarlo.

Pelamos y cortamos los ajos a trocitos y los trituramos junto al perejil. Para que os hagáis una idea, yo puse aproximadamente esta cantidad.


Añadimos el pollo y lo trituramos todo junto.

Consejo: Si vais a usar un procesador de alimento con base-pie, es decir,el turmix de toda la vida, no metáis toda la carne a la vez porque sino no vais a conseguir triturarla. Yo os recomendaría, si no tenéis un buen picador, hacerlo al menos en 5 tandas, picar el perejil y el ajo aparte, y luego mezclarlo todo. Sinó corréis el riesgo de quemar la picadora.

Añadimos a la carne el huevo, el queso, la leche, la sal, pimienta y las especias ras al-hanout o curry. Nos tiene que quedar una masa aproximadamente así.


Vamos a precalentar el horno a 200 grados. Ahora se trata simplemente de ir haciendo capas de calabacín y de relleno hasta que acabemos todos los ingredientes. Se empieza con una capa de calabacín, y seguimos con otra de pollo, y así sucesivamente. Yo os recomiendo terminar también con una capa de calabacín para vestir más el pastel.

              

Una vez hayamos terminado de usar la masa y el calabacín, lo metemos al horno a 200 grados unos 40 minutos aproximadamente. Al sacarlo del horno, es importante que escurramos enseguida el agua que queda en el molde (el calabacín suelta siempre mucha agua, es normal). Una vez escurrido, y con cuidado de que no se nos caiga el pastel en el fregadero, lo servimos y sobretodo, lo disfrutamos!!


Espero que os haya gustado esta receta. En realidad no es nada complicada, pero si algo laboriosa en el sentido de que lleva su tiempo, pero es una receta original, sana, light, buena y bastante barata. ¿Acaso se puede pedir algo más?








jueves, 27 de febrero de 2014

Galletas crujientes de jengibre y sésamo (2.5 pp por galleta)

Bienvenidos de nuevo, saborí@s!

Esta semana os traigo una receta de unas galletas bastante comunes en Sri Lanka que son relativamente sencillas de hacer y van genial como postre, como desayuno, o para ofrecer algo junto al café… (o para comérnoslas todas a escondidas).

El único ingrediente de esta receta que quizá no es muy común en nuestras cocinas es el jengibre fresco, aunque poco a poco se está asentando en los hogares españoles como una especia común. El sésamo ya sabéis que lo podéis comprar en cualquier lado. En algunos supermercados se encuentra en la sección de especias (aunque es una semilla…) bajo el nombre de ajonjolí. Es exactamente lo mismo.

Y bueno, ¿qué tenemos que reunir para realizar estas galletas srilankesas?




Dificultad: Baja/Media
Duración: 30 minutos
INGREDIENTES (Aproximadamente unas 25 galletas medianas) (propoints totales por receta, porque puede salir una cantidad diferente de galletas dependiendo del tamaño de éstas)

  • 220 g de harina normal o integral (la integral siempre oscurece el postre)  (22pp)
  • 100 ml de aceite (lo que equivale a 90 gramos, para los que usáis balanza, y recordad que el aceite de oliva acidifica, por lo que no es recomendable en postres) (22pp)
  • 100 g de azúcar (10pp)
  • 1 huevo (2PP)
  • 1/2 sobre de levadura (0pp)
  • Un pellizco de sal (0pp)
  • 1 trozo de jengibre fresco como la uña del dedo (0pp)
  • 1 cucharada de esencia de vainilla o azúcar vainillado (no lo subestiméis, realmente aromatiza bastante) (2pp)
  • Semillas de sésamo (una cucharadita por galleta) (10pp)


Si os salen unas 25 galletas, cómo a mí, son unos 2.5 pp por galleta… un placer para disfrutar sólo de vez en cuando ^_^



Elaboración:


Como siempre, y como para casi todos los postres, calentamos el horno a 180º. NO pongáis el horno más caliente de 180º-190º, pues infiere en el proceso necesario para que la levadura se hinche y permanezca hinchada. El horno NO calienta más rápido por ponerlo al máximo. Simplemente le estamos indicando al termostato cuando parar de calentar.

En un bol rompemos el huevo, y lo mezclamos con el aceite, el azúcar y el azúcar vainillado o la esencia de vainilla.


Cortamos o picamos el jengibre (recordad, el jengibre siempre bien pequeñito). Con esta cantidad de jengibre que veis en la foto, haréis unas galletas con un MUY LIGERO sabor a jengibre. Para los que ya hayáis probado el jengibre anteriormente y os guste, podéis poner un poco más. 


Lo añadimos a la mezcla


En un bol aparte, mezclamos la harina (ya sabéis que si está tamizada evitáis grumos y queda más fino, aunque yo por norma general, no lo hago),el medio sobre de levadura y la pizquita de sal y lo mezclamos ligeramente.


Ahora, muy lentamente, vamos añadiendo la harina al otro bol, lo tenéis que hacer mínimo en 3 o 4 veces. 


Con la ayuda de una cuchara removemos los ingredientes hasta que estén todos bien integrados. La pasta ideal debería de pegarse a los dedos, cosa que no molestará a la hora de hacer las galletas. No os preocupéis.


Para poder hacer las galletas y que queden bien, se trata de untarnos las manos ligeramente con aceite y vamos formando bolas, tantas como galletas queramos hacer.


La aplastamos y les echamos un poco de sésamo por encima, el cual se pegará sin problema pues la masa es bastante pastosa. Yo procuro aplanarlas bastante. Cuanto más delgadas las hagáis, más crujientes serán.  Pensad que llevan levadura, por lo que se hincharán ligeramente. Si queréis, las podéis aplanar directamente encima del papel para hornear, y así os evitáis el tener que ir moviéndolas de un lado para otro. Un peligro menos para nuestras frágiles pero deliciosas galletitas.
Cómo ya os he dicho, tened en cuenta que se hinchan y crecen una vez dentro del horno, por lo que es mejor NO pegarlas mucho, a no ser que queráis una pizza-cookie tamaño familiar.



Horneamos a 180º entre 12 y 18 minutos, dependiendo del horno como siempre. Si disponéis de un horno con ventilador, podéis poner 2 bandejas a la vez. Si lo hacéis, os recomiendo poner la bandeja abajo y la rejilla arriba, así las galletas de abajo recibirán también calor.

Una vez que estén listas, las dejamos enfriar un par de minutos y las colocamos en una rejilla o lugar seguro para que acaben de enfriar. Por supuesto, repetimos el proceso hasta acabar con la masa.
Espero que os gusten estas galletas. Yo os puedo asegurar que son DELICIOSAS! Por supuesto, si alguien las cocina con alguna modificación, por favor, ponedlo en los comentarios! Me encanta actualizar y cambiar mis recetas!


Un saludo a todos los saborí@s!





sábado, 22 de febrero de 2014

Pollo a la naranja estilo malasio (Sichuan) (8 pp por persona)

La verdad es que hoy no tenía pensado cocinar nada que pudiera ser material de blog, pero vino un amigo a casa y me pidió que hiciera alguno de mis platos, así que abrí la nevera y vi una naranja enorme, y 3 muslos de pollo. Enseguida se me vino a la mente ese aroma de naranja y miel que desprendía ese plato que comí hace unos años en Asia. Aparte de sabroso y sano, la naranja, junto al jengibre fresco, le da un toque muy fresco que sólo la miel podría confitar.

Es importante remarcar que en esta receta yo he usado muslos de pollo, básicamente porque es lo que tenía en la nevera. Lo más fácil y rápido sería coger pechuga de pollo o solomillo de ternera y saltearlo al wok. Debido a que los muslos son más gruesos y difíciles de cocer, los tuve que poner en una olla y añadirles dos vasos de agua para que hirvieran y no estuvieran crudos. Si puedo, quiero evitar a toda costa ese incómodo momento cuando un invitado da un mordisco a la carne y está cruda... Es algo realmente desagradable. Es como cuando le das un sorbo al colacao y te das cuenta de que la leche está agria. ¡¡PUAAAAAAAAAJ!!


Dificultad: Baja
Duración: 15/50 minutos, según versión.
Ingredientes para 4 personas (aunque el día de la foto comimos sólo tres) (Propoints por persona)

Para marinar el pollo:

  • Zumo de una naranja (1/3 de vaso aproximadamente) (0pp)
  • Piel de una naranja rayada (cuidado con la pulpa blanca de debajo de la piel, eso es amargo) (0pp)
  • 2 cucharadas soperas de salsa de soja (0pp)
  • 1 cucharada de miel (bien llena) (1pp)
  • 1 cucharada de jengibre fresco (0pp)
  • 2 cucharaditas de maizena (harina normal si no tenemos) (0)

Ingredientes para el wok:

  • La carne preferida (2 pechugas a trozos o un solomillo de ternera) (4-7pp)
  • 2 cucharadas de aceite de cacahuete (2pp)
  • 1 cucharadita de pimienta sichuan (0pp)
  • 1 cucharadita de vino de arroz (Shaoxing) (opcional) (0pp)
  • 1 pimiento morrón rojo (o verde) (0pp)
  • 2 o 3 cebolletas (0pp)
  • 1 zanahoria (no sale en la foto) (0pp)
  • 2 cucharaditas de aceite de sésamo (1pp)




Elaboración:

Cómo podéis comprobar, esta receta no tiene un gran valor en puntos. Dependiendo del tipo de carne que pongamos, entre 8 y 10 puntos. Podemos acompañarlo de arroz o cuscus a saciedad por 7 puntos más. Es decir, un total de máximo 17 puntos a comer cuanto queramos. Siempre está la opción de añadir algo más de verdura y evitar los hidratos de carbono (arroz/cuscus). Eso ya va a gusto de cada uno.


¿Con qué empezamos la receta? De la manera más lógica, preparando el marinado para que la carne vaya absorbiendo los diferentes sabores del marinado. Cogemos un bol y ponemos todos los ingredientes excepto la miel. Es importante que el jengibre fresco esté cortado en trocitos muy pequeños (como si fuese ajo). No a todo el mundo le gusta encontrarse un mordiscazo de jengibre en la boca, con sus respectivas consecuencias. Lo mezclamos hasta que nos quedé algo así:




Metemos la carne dentro y con la ayuda de la cuchara, vamos esparciendo la miel por encima de la carne. Una vez esparcida, la removemos con todo el marinado.



Lo metemos dentro de la nevera y vamos cortando la verdura. Siguiendo la fotografía que viene a continuación, cortamos el pimiento en tiras largas y finas, el calabacín en rodajas redonditas, la parte más blanca de la cebolleta en rodajas también, y las hojas verdes cómo el pimiento, largo y fino. Por último, rayamos ligeramente la zanahoria.


Carne con hueso (olla):

Ponemos en una olla las cucharadas de aceite de cacahuete y metemos la pimienta sichuan durante medio minuto (y el licor, opcional). Justo después va el pollo. Reservamos el marinado para el final. Sofreímos durante unos 5 minutos hasta que veamos que el pollo está doradito por encima. Después añadimos agua hasta que cubra el pollo y hervimos durante 20-25 minutos. Tiramos el agua y guardamos la carne. En la misma olla, añadimos un poco de aceite vegetal y, a máxima potencia, salteamos durante unos 3-4 minutos toda la verdura junta. Añadimos el pollo y una cucharada sopera de marinado por persona. Removemos otros 2-3 minutos y ya está listo para servir.

Carne sin hueso (wok):

En el wok es definitivamente más rápido y sencillo que con la olla.  Aunque el proceso es muy parecido, no hace falta añadir agua ni hervirlo durante 20 minutos, por lo que ahorramos bastante tiempo. Empezamos igual, caletando el aceite de cacahuete. Añadimos la pimienta de sichuan y removemos durante medio minuto. Justo después, y con el aceite todavía muy caliente, añadimos la carne (sin el marinado) y el licor si usamos y removemos durante 3 minutos. Añadimos toda la verdura excepto la parte verde de las cebolletas, que la guardaremos para casi el final. Removemos otros 3 minutos. Añadimos ahora el marinado y removemos para que se mezclen bien todos los ingredientes. Cuando la salsa empiece a estar reducida, añadimos la parte verde de la cebolleta y el aceite tostado de sésamo y removemos 1 minuto más. Servir inmediatamente.

¿Cómo lo servimos?

Este delicioso plato se puede acompañar de varias maneras. Yo lo hice acompañado de un poco de cuscus con hierbabuena, pues me encanta mezclar diferentes comidas. También está la opción de servirlo con arroz en un bol, dándole un toque mucho más asiático.





Por supuesto si tenéis alguna duda o sugerencia que añadir a la receta, podéis hacerlo en la sección de comentarios!

Un saludo :-)