martes, 29 de abril de 2014

Muffins de chocolate y plátano con okara (harina de soja)

Esta semana receta doble!

Eso si... la semana que viene no voy a poner ninguna! :P

En el post anterior vimos cómo hacer leche de soja casera. Mientras estabamos haciendo la leche, os dije que guardarais las cáscaras de la soja (okara) porque ibamos a hacer otra cosa. Pues aquí está. Unos deliciosos muffins (magdalenas) de chocolate y plátano, y además, totalmente aptos para veganos, pues son sin huevo! Perfecto para la gente con alergia a los huevos, también.

Aparte de todo eso, son muy fáciles de hacer, y tan solo tendremos que seguir unos pocos pasos para tener unas magdalenas listas para disfrutar!


Dificultad: Fácil/Media
Duración: 35 minutos
Ingredientes

Primer bol (todo lo de la izquierda):

  • 1 vaso de Okara húmedo (sacado de la leche recién hecha)
  • 1/4 vaso (60ml) de leche de soja vainillada (o leche normal en su ausencia)
  • 1/4 vaso (60ml) de aceite de girasol
  • 1/2 vaso de azúcar moreno 
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla o una cucharada sopera de azúcar vainillado
  • 2 plátanos grandes o 3 pequeños


Segundo bol (los ingredientes de la derecha)

  • 1 vaso de harina blanca
  • 1/2 vaso de harina integral 
  • 1/4 vaso de cacao
  • Una pizca de sal
  • 1 sobre de levadura
1 vaso de pepitas de chocolate



Elaboración:

Vamos a precalentar el horno mientras preparamos los muffins. Lo ponemos a 180 grados.

Mezclamos todos los ingredientes del primer bol. Mezclamos los ingredientes del segundo bol. Vertemos lentamente los ingredientes del segundo bol al primero. Mezclamos sólo un poco, hasta que los ingredientes se hayan mezclado pero no unido. Añadimos las pepitas de chocolate y removemos hasta que se hayan unido los ingredientes. Es muy importante no mezclar demasiado. Pararemos cuando todavía queden bolitas de harina blanca en el bol, tal y como se muestra en la fotografía de la derecha del todo.



Repartimos esta mezcla en moldes de muffins, pero no sin antes engrasarlos. Si queréis que os queden con forma de "champiñón", debéis llenar los moldes hasta arriba. A mi me salieron 12 muffins bastante grandes. No lo podéis hacer si usáis papeles como molde. Debéis de usar moldes (a poder ser de silicona) con junta, para que la masa, al desbordar, no caiga encima de la bandeja y se quede junto al muffin, como en la foto.



Lo metemos en el horno durante aproximadamente 20-25 minutos. Comprobamos, metiendo un tenedor, que los muffins están hechos. Si lo están, el tenedor saldrá limpio. Y ya tenemos listos unos deli
ciosos muffins de chocolate y plátano! Más fácil, imposible!! Podemos es polvorear un poco de azúcar glass por encima para decorar (o fideos, o lo que queráis)

Saludos!





martes, 22 de abril de 2014

Leche de soja casera (2-3 propoints por vaso)

Hola a todos de nuevo!

¿No os habéis preguntado nunca por qué somos los únicos animales que tomamos leche una vez crecidos? Con el auge de Internet, están proliferando las páginas en las que se habla sobre temas de salud, y uno de los que están trayendo polémica ahora es el uso de la leche una vez crecidos. Cómo si eso fuera poco, encima nos estamos bebiendo la leche de un animal que ni es de la misma raza, una leche que tiene hormonas de crecimiento para vacas, antibióticas y mil porquerías más.

Gracias a las duras críticas que recibió la industria láctea, empezó a surgir la leche de soja. Hoy en día existen muchas dudas sobre si la leche de soja es realmente sana. Está comprobado que no es la panacea de todos los males, tal y como nos la venden en los anuncios de la televisión. Otros dicen que no es recomendable consumir productos de soja que no hayan sido fermentados. Eso ya la dejo a gusto de cada uno.




 La leche de soja es un producto muchísimo más fácil de obtener que la leche de vaca, pues no es necesario alimentar ni mantener la salud de ningún animal para obtenerla. El proceso para sacar la leche de soja es realmente fácil, por lo que debería de ser muchísimo más barata que la leche de vaca. El tema del precio es simplemente un tema de marketing. ¿Cómo conseguimos que todos los pobres quieran consumir un producto en concreto? Poniendo un precio que sólo los ricos pueden pagar. Ahora, debido a la competencia, podemos encontrar leche de soja a un precio muchísimo más económico, pero aún así excesivamente caro.

Este litro de leche que he hecho yo en mi casa me ha costado unos 20 o 25 céntimos. Si, independientemente de todo el rollo que he contado antes, eres de los que te gusta disfrutar de un vaso de leche de soja de vez en cuando, y además,  quieres estar seguro de lo que lleva, esta receta es para tí. La receta que a continuación describo, se trata de leche de soja sin más, con un sabor algo más fuerte que el de la leche comercial, y sin azúcar. Por supuesto, si os gusta la leche de soja dulce, podéis añadirle azucar, canela, miel, colacao o lo que prefiráis. Yo siempre opto por una cucharada de azúcar y una pizca de cenela, pero eso lo dejo a tu elección.


Dificultad: Fácil
Duración: 25 minutos
Ingredientes:

  • 120 gramos de soja (ver sección de Ingredientes)
  • 5 vasos de agua
  • (Un colador de tela o gasa)



Preparación:

Lo primero que tenemos que hacer es, una vez que hayamos lavado la soja, ponerla en agua durante al menos 12 horas, y si lo podemos dejar algo más mejor todavía. Debemos de cambiarle el agua a las 8 horas más o menos. Pasad la mano por la soja para quitar las pielecitas, que se despegarán si frotamos suavemente. Eso nos ayudará a que la leche sea más fácil de digerir todavía.

Cuando estemos preparados para preparar la leche, tiramos toda esa agua y preparamos la batidora. Ahí pondremos la soja y 2 vasos de agua, y lo picaremos durante unos 2 minutos más o menos.



Nos quedará una masa espesa que tenemos que filtrar usando un colador de tela o una gasa. Para hacerlo, ponemos un bol debajo del colador. Lo que cae del colador no es más que leche de soja, la que vamos a disfrutar en unos minutos. Tenemos que ir apretando la tela como si de una tetilla se tratara, para conseguir que caiga la máxima cantidad de leche posible. Para aprovechar la soja al máximo, cogemos lo que nos queda en el colador y lo volvemos  a poner en la batidora con 2 vasos de agua más. Repetimos el proceso pero esta vez sólo con un vaso. Nos saldrá aproximadamente 1 litro de leche de soja, o quizá un poco menos.

Importante: Nos va a quedar una masa que se llama Okara, y que no es más que los restos de soja que hemos triturado. No lo tiréis, porque con esto podemos hacer unos postres muy deliciosos. Un ejemplo de ello son los muffins de chocolate y plátano que puedes encontrar en este mismo blog (se publicarán el martes 29 de mayo). Esta "harina" de soja es un muy buen sustituto de los huevos en las recetas, por lo que es ideal para veganos.




Una vez que tengamos toda la leche de soja en el recipiente, cogeremos una olla y a fuego bajo-medio la iremos calentando hasta que hierva. Veremos que en el proceso se va creando una espuma por la parte superior, la cual iremos quitando y tirando con la ayuda de una cuchara o cualquier otro utensilio de cocina que veáis oportuno. Mezclaremos la leche constantemente pues no queremos que se nos pegue. Una vez que hierva, veremos que sale mucha espuma, la apartamos del fuego y quitamos la espuma. Repetimos el proceso hasta que no salga prácticamente espuma. Ahora ya tenemos nuestra leche de soja "caseramente pasteurizada".




Dejamos enfriar y añadimos los complementos que queramos, si es que queremos.  Y ya tenemos nuestra leche de soja casera lista para disfrutar. Espero que disfrutéis de esta fácil receta. Hacer tofu casero es igual de fácil, simplemente tenemos que repetir todo el proceso realizado para obtener la leche de soja, y después echamos el zumo de un limón. Pero, para eso, mejor que busquéis una receta online, pues hay un par de pasos a seguir.

Un saludo a todos y felices Pascuas


martes, 15 de abril de 2014

Crema de calabacín "fusión" (¡¡sólo 2 propoints!!)

Hola a todos de nuevo, saboríos!

Como bien dije en el último post, estamos empezando a notar ya el buen tiempo y la subida de las temperaturas... y eso en la cocina sólo quiere decir una cosa:

Hello Salad! Goodbye Soup!

Así que antes de que sudemos sólo con mencionarla... aquí viene una crema de calabacín exótica, con ingredientes del norte de África y de Asia, saliendo así de la típica y sobrecocinada crema de calabacín básica con 2 quesitos.

Esta crema de calabacín puede servirse tanto como primer plato, cómo en vasitos pequeños de chupito si tenemos una fiesta.

Al lío...

                             

Dificultad: Baja
Duración: 50 minutos
Ingredientes para 2 personas:
  • 2 calabacines (0pp)
  • 1 puerro (0pp)
  • 1 cebolleta (0pp)
  • 1 cebolla mediana (0pp)
  • Un trozo de jengibre como la uña del dedo gordo (0pp)
  • 2 cucharadas de salsa de soja (0pp)
  • 2 cucharadas de Ras el-hanout (o curry, pero recomiendo la mezcla de especias) (0pp)
  • Una rama de hierbabuena (0pp)
  • 2 Cucharadas de aceite de sésamo (no aparece en la primera foto) (2pp)
  • Agua
  • Opcional: 1 patata (5 propoints)
  • Opcional: 50ml de nata (3 propoints)
  • Opcional: Caldo de verdura (0 propoints)



Preparación:
Lo primero que vamos a hacer es lavar toda la verdura y las hojas de hierbabuena, para evitar que se cuele en la olla la tierra que muchas veces contienen las hojas. Una vez que tengamos todo limpio, cortaremos la cebolla, el puerro y la cebolleta a trocitos pequeños y lo vamos a saltear a fuego medio con el aceite de sésamo y en una olla lo suficientemente grande para que quepa todo. Después de los 5 minutos, añadiremos las cucharadas de especias ras el-hanout (o curry), la salsa de soja y el jengibre troceado. Salteamos otros 10 minutos  .


Una vez trascurridos los 15 minutos, añadiremos el calabacín troceado y lo salteamos durante 2 minutos para que coja también el sabor de las especias, el aceite y las verduras.

Después de haberlo mezclado todo, añadiremos agua (o caldo de verdura) suficiente para cubrir todos los ingredientes y lo vamos a hervir todo durante 30 minutos. Sin embargo, 5 minutos antes de terminar (es decir, cuando lleve 25 minutos hirviendo) añadiremos la mitad de las hojas de hierbabuena, y sal al gusto.

Después de los 30 minutos, apartaremos la olla del fuego y quitamos casi todo el líquido para ganar textura. En caso de que quede demasiado espesa (lo cual es raro que ocurra con un par de calabacines), siemrpe se podrá añadir el líquido que hemos quitado. Es importante que la dejaremos enfriar, más que nada para que cuando le demos con el triturador no nos salpique por la cara y nos quememos. Si os gustan las emociones fuertes... allá vosotros.

Os recomiendo que guardéis ese jugo. Con una pastilla de avecrem, unas setas shii-take y un huevo roto dentro, podemos hacer una sopa sabrosa, sana y ligera.

Una vez que se haya enfriado, cogeremos la "turmix" y lo vamos a triturar todo hasta que no queden grumos de ningún tipo. Para servir, colocamos una hoja de hierbabuena encima y unas semillas de sésamo, y ya tenemos nuestra crema de calabacín preparada.

Por supuesto, si la probáis y tenéis alguno consejo para mejorarla, ponedlo en los comentarios. Si os gustaría ver alguna receta en concreto, por supuesto, también lo podéis poner!

Un saludo y nos vemos pronto!






lunes, 7 de abril de 2014

Adobo especial "Nomaspolloseco" para barbacoa

Hello de nuevo saborí@s!

La semana pasada llovió y tocó quedarnos en casa cocinando, pero esta semana no ha sido así. El buen tiempo y la temperatura agradable, al menos aquí en Mallorca, invitaban a salir fuera. ¡Pero no os preocupéis, que no os he abandonado!

Mis amigos siempre se mofan de mi cuando me voy de barbacoa por ahí y llevo pollo para echar a la parrilla.

Que si el pollo se queda seco... que si el pollo es súper soso... que con lo rica que está la panceta... que si eso es para dieta...

¿Ah, sí? ¡Pues os voy a hacer un pollo que os vais a c..................................... chupar los dedos! No hay alimento malo, sino cocinero inexperto. Excepto el durian... (http://www.diariodelviajero.com/asia/el-durian-la-fruta-reina-del-mal-olor) eso no hay por dónde cogerlo. O igual soy inexperto.

Cómo ya sabéis, el marinado nació debido a la necesidad de conservar los alimentos, cuando todavía no existían las neveras y había exceso de animales. Hoy en día esto ya ha pasado a la historia, y más que para conservar se usa para dar sabor y textura a la carne. La mayoría de marinados llevan componentes ácidos, pues es así como nos han llegado a nosotros. Los ácidos del marinado (vinagre, zumo de limón o de piña, yogur e incluso el agraz) penetran las moléculas de proteína y de grasa y hacen que la carne conserve su humedad. Sin embargo, también pueden destruir y dar un sabor excesivamente ácido a la parte superior. Cómo yo lo preparé de un día para otro, y sabía que me lo iba a comer al próximo día, no le puse componente ácido.

Si vuestro objetivo es el de conservar la carne durante más tiempo, os recomiendo encarecidamente que añadáis un componente ácido a vuestro marinado, y si podéis, algo de pimentón, un antibiótico natural que no dejará que ninguna bacteria se reproduzca en nuestra carne... al menos por un tiempo :-)

Bueno, a lo que vamos... que me enrollo yo aquí solo y no paro. Los ingredientes a continuación son para 3 pechugas enteras, es decir, 9 filetes. A más pollo, más adobo.


Dificultad: Muy fácil
Duración: 10 minutos
Ingredientes


  • 3 pechugas de pollo enteras (importante)
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 5 ajos grandes
  • Unas ramas de perejil fresco (nunca seco)
  • Unas hojas de orégano fresco (nunca seco)
  • 2 guindillas a trocitos (opcional)
  • Guindilla picada al gusto (opcional y recomendable)



Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es preparar los ingredientes para picar. Pelamos los ajos y los troceamos, lo más pequeñito que podamos. Cortamos las guindillas a trocitos pequeños (y nos lavamos las manos). Cortamos y quitamos las ramas al orégano y al perejil. Lo ponemos todo en el mortero.



Picamos hasta que todos los ingredientes estén bien machacados, y añadimos unas cucharadas de aceite de oliva. Id con cuidado, pues si añadís demasiado os va a salpicar cuando lo machaquéis. Le damos unos meneítos en el mortero hasta que, cerrando los ojos y oliéndolo, notemos el aroma de todos los ingredientes. Si hay algún ingrediente que no notéis, puede que las proporcionas que hayáis puesto no sean las correctas, por lo que podéis añadir algo de lo que os falte. Cuidadín con la guindilla... Cuando esté todo picado, añadimos un poco más de aceite para que nos sea más fácil esparcirlo por la carne luego.

Lo siguiente que vamos a hacer es cortar las pechugas. Es importante que compréis las pechugas enteras, o que os las corten en la carnicería, porque las que venden fileteadas son demasiado delgadas para hacer a la parrilla y se os van a quedar resecas (con la posterior mofa de los compañeros). Cortad las pechugas en tres filetes, cómo se ve en la foto.



Ahora cogemos un recipiente dónde vayamos a guardar la carne, y vamos colocando pisos de carne como si de una lasaña se tratara. Colocamos carne, y ponemos sal, pimienta y guindilla picada (echad tranquilamente, que luego con el aceite se esparce y puede quedar más soso). Luego con la cuchara del mortero, esparcimos un poco de picadillo por encima.



Una vez que hayamos terminado con toda la carne, la cubrimos de aceite. Si nos ha sobrado algo de picadillo lo echamos encima de la carne, por supuesto. ¡No tiramos nada!


Para picar la guindilla, yo compré un bote de estos del Mercadona y lo metí en el turmix. Volví a rellenar el mismo bote con la guindilla picada. Encuentro que es una buena manera de sazonar la comida para que nos quede algo picante, sin necesidad de darle sabor picante a todo el caldo o a todo el plato, si a la otra gente no le gusta.

                      

Y así es como nos queda nuestro pollo una vez finalizado.


Recomendaciones finales:


  • Si vais por el campo, no dejéis la carne al sol. Aunque esté marinada, no lleva componente ácido, por lo que no se conserva tan bien como un escabeche, por ejemplo. Tampoco es que se vaya a poner malo en un día por no tener ácido, pero es de sentido común que no hay que dejar la carne dónde más alta sea la temperatura.
  • ¡¡¡Ni se os ocurra tirar el aceite!!! Con ese aceite hacemos unas patatas fritas/bravas de rechupete.
  • Es mejor siempre hacerlo de un día para otro y conservarlo en la nevera. Cuanto más tiempo esté la carne marinada, más sabor cogerá.
  • A la hora de hacer el gril (barbacoa, parrilla), sobretodo si lo hacéis en casa y tenéis una maceta de cerámica, un buen truco es coger unas hierbas aromáticas, como un poco de tomillo y unas ramas de romero y colocarlas encima de las brasas y poner la maceta al revés cubriendo las hierbas. El humo aromático saldrá por los agujeros de la maceta (dónde normalmente sale el exceso de agua) y les dará a nuestras pechugas un sabor excepcional. 
  • Es muy dificil calcular la cantidad de puntos que tiene esta receta, pues todo depende realmente de la cantidad de aceite consumido. En general se consume muy poco aceite del que usamos para el marinado, pero prefiero no dar una puntuación en propoints a deciros algo al azar o una mentira.



domingo, 30 de marzo de 2014

Calabacines caprichosos a la mediterránea (¡¡Sólo 5 propoints!!)

Domingo de lluvia, saborí@s!

Y ya sabéis lo que significa eso... otra excusa para no salir de casa y experimentar en nuestras cocinas! Hoy os traigo unos calabacines rellenos de pescado y marisco (barato). Cómo yo siempre digo, mis recetas son adaptables. En este caso se trataría de adaptarla a vuestra cartera. Por supuesto, cuanto mejor sean los ingredientes para el relleno, más sabroso saldrá, pero estos están riquísimos y no son excesivamente caros.

En la foto veréis que salen más cantidad de la que escribo. Eso es porque a mi me sobró bastante relleno (con el que hice después una lasaña), pero como no me gusta tirar la comida, voy a reducir las cantidades para que no os sobre, o como mínimo,os sobre menos.

Esta receta la podéis hacer acompañada de ensalada para que sea bastante ligero. Si la hacéis para comer, unas patatas al horno o algo de arroz tampoco aportarán muchos puntos. Si optáis por las patatas fritas... yo de vosotros lo consultaba con vuestros jeans primero :P. Cómo a mí me gusta que la gente coma sano, os voy a dejar un link cortito con razones por las que no debemos comer patatas fritas: http://mejorconsalud.com/que-tan-perjudiciales-son-las-patatas-fritas/

En fin... a por lo que vamos:


Dificultad: Media
Duración: 1 hora
Ingredientes para 4 personas (tragonas) (propoints por persona)
  • 4 calabacines (blancos o verdes) (0pp)
  • Un poco de harina o pan rallado (0pp)
Para el relleno:
  • La pulpa de los calabacines (0pp)
  • 1 cebolla (0pp)
  • 1 zanahoria (0pp)
  • 4 dientes de ajos grandes (0pp)
  • 10 gambas  (1pp)
  • 3 palitos de cangrejos (surimi) (0pp)
  • 10 champiñones (mejor si son frescos) (0pp)
  • 400ml de salsa de tomate (frita 2pp - triturado natural 0pp)
  • 2 latas de atún bien escurridas (natural 1pp, en aceite 2pp)
  • Unas hojitas de perejil y cilantro (0pp)
  • 2 huevos (1pp)
  • Sal y pimienta al gusto (0pp)
  • Un chorrito de aceite (2pp)
Total propoints por persona: 5-8


Preparación:

Lo primero que debemos hacer es calentar una olla con agua y sal para hervir los calabacines. Mientras esta se calienta, cortamos los calabacines por la mitad. Para evitar que se caigan de lado, le podemos hacer un cortecito en la parte inferior. De esta manera conseguiremos que se queden más asentados. Una vez cortados y "estables", los metemos en el aguar hirviendo durante 10 minutos o hasta que estén blanditos. Es muy importante no pasarse porque si se quedan demasiado blandos será imposible rellenarlos. Así que ya sabéis... poned alguna alarma. Una vez transcurrido el tiempo, los sacamos de la olla con cuidado para que no se rompan y los dejamos en sitio plano y limpio.





Lo siguiente va a ser preparar los ingredientes para hacer el relleno. Empezamos pelando los ajos y cortandolos a trozos pequeños. No hace falta que os matéis a cortarlo diminuto puesto que todo va picado al final. Cortamos también la cebolla y rallamos la zanahoria para que sea más fácil saltearla (sino corremos el riesgo de que se quede dura). Troceamos también los palitos de cangrejo (las gambas no hace falta trocearlas). Abrimos las latas de atún.

Una vez que tengamos todo troceadito y preparado, ponemos a calentar una sartén con algo de aciete (acordaros de los calabacines si los tenéis hirviendo todavía). Salteamos medio minuto los ajos, o hasta que suelten el aroma. Añadimos la cebolla y la zanahoria y salteamos unos 5 minutos. Añadimos sal y pimienta. Ahora metemos ya las gambas, los palitos de cangrejos y las dos latas de atún, y salteamos durante unos 7-8 minutos a fuego medio-alto. Si usáis champiñones frescos, ponerlos también ahora. 


Ahora, sin perder ni un minuto, vaciamos los calabacines, pues debemos de añadir la pulpa a la sartén. Para vaciar los calabacines, la forma más sencilla es la siguiente: cogemos una cuchara sopera y la colocamos verticalmente encima del calabacín, e imaginamos que es helado y queremos hacer una bola como en los anuncios (que en la vida real nunca funciona).
                     

Una vez que tengamos los calabacines vacíos, añadimos la pulpa a la sartén y removemos finalmente unos 2 minutos, junto con la salsa de tomate. Nos debería de quedar algo así.


Dejamos enfriar un poco y preparamos la picadora. Introducimos el contenido de la sartén. Si no os cabe todo a la vez no hay problema, podéis hacerlo en varias tandas. Añadimos también el perejil y el cilantro (si gusta). 


                                     

Una vez picado, lo ponemos en un bol y añadimos los dos huevos y removemos un buen rato hasta que se haya mezclado todo bien. Ahora viene lo divertido. ¡A rellenar los calabacines! Mientras empezamos a rellenarlos, es conveniente que precalentéis el horno a 180 grados. Así estará listo para meter los calabacines una vez que acabemos! Igual, con la ayuda de una cuchara, vamos rellenando. A mi me gusta que estén bien llenitos... las miserias para cuando me toque vivirlas.


Ahora tenemos ya los calabacines rellenos y nos falta sólo el toque final... y ahí es dónde a mi se me fue la mano porque no tenía un colador con el que hacerlo. Vamos a echarle un poquito de harina o galleta rallada (mejor) por encima, para que quede crujientito y con algo más de consistencia. No pongáis tanta como yo.


Lo metemos en el horno a 180 grados 20 minutos, y ya los tenemos listos para comer!!


Como os he comentado antes, podéis servirlos acompañados de ensalada, de arroz, de patatas, y de cualquier cosa que se os ocurra y os apetezca. La verdad es que aquí en casa nos encantó a todos... eso sí, llevan un poco de trabajo, pero vale la pena! :))







viernes, 21 de marzo de 2014

Tofu en salsa picante (7-8 propoints por persona)

Hola de nuevo saborí@s!

La verdad es que no me gusta nada el tofu, es lo más insípido que ha creado madre naturaleza y la textura es repugnante. ¡Me encanta el tofu! ¡No puedo evitar comerlo de vez en cuando! En casa ya han aprendido a apreciarlo y la verdad es que hemos disfrutado con esta receta que hoy os propongo.

¡Hoy os traigo la primera receta salada vegetariana de este blog! El sábado pasado fui al Mercadona que tengo cerca de casa y me sorprendí al ver que habían puesto Tofu en la sección de refrigerados, así que decidí comprarlo. El tofú se vende como “firme” y aunque para este tipo de platos siempre es mejor el “extra firme” (para que no nos quede “Paté de Tufé” al removerlo constantemente en el wok) este ha funcionado bien después de haberle sacado el “juguillo”, para conseguir un poco mas de dureza (ver imágenes más abajo).



Como ya conocéis mi afición por la comida picante, he decidido prepararlo con una salsa de invención propia que podéis modificar a vuestro antojo. Cuando digo invención propia me refiero a que he ido mezclando según mi parecer, no que haya sido el primero del mundo en conseguir una mezcla de este tipo. Lo que si os puedo decir seguro, es que tal y como la pongo yo está sabrosísima y no os arrepentiréis si la preparáis por varios motivos:


  • Es sana    
  • Es ligera (light)   
  • Es barata   
  • Es fácil
  • Es rápida     
  • Es deliciosa

¿Qué más se puede pedir?




Dificultad: Baja
Duración: 20 minutos
Ingredientes para 3- 4 personas (acompañado de arroz)  - Propoints por persona

Para el wok:

  • 1 paquete de tofu firme o extra firme. Necesitamos approx 400 gramos NETOS, es decir, peso escurrido.  (3-4 pp)
  •  3 cucharas de maicena (o harina si no tenéis) (1 pp)
  •  1 cebolla grande (0pp)
  •  1 pimiento verde (0pp)
  •  1 pimiento amarillo (0pp)
  •  4 cebolletas (0pp)
  •  1 cucharada de sésamo (0pp)
  •  2 cucharadas soperas de aceite de sésamo (2 pp)
      Para  la salsa:

  •       50ml de vinagre de arroz (o 30ml de vinagre blanco, aunque no es lo mismo)
  •       2 cucharadas soperas de azúcar moreno (o blanco) (1pp
  •        50ml de salsa de soja (0pp
  •        6 dientes de ajo muy picados (Sí, ¡6! Y si son grandes mejor) (0pp)
  •       Guindillas picadas al gusto (1 poco picante, 2 picante, 3 fuego ). Yo puse 1, y después en mi plato me añadí otra para mi solo. (0pp)
  •       1 cucharada de sésamo (0,5 pp)
Total Propoints por persona: 7-8. Acordaros de añadir los puntos del arroz si así lo decidís servir (7pp por persona a saciedad, o 4pp por 120 gramos de arroz hervido)




Preparación:
Lo primero que hago yo siempre, a parte de que le hago una foto para que no os olvidéis de nada, es precisamente eso, juntar todos los ingredientes para no dejarme ninguno. ¿A quién no le ha pasado eso de…?

-¡No, se me han olvidado añadir los ajos!

O el mítico:
-         
            - El pastel no sube…. ¡NOOOOOOOOOOO! ¡La levadura!

Pues eso, que una vez que lo tengamos todo juntito, no nos olvidaremos de nada. Aparte de eso, lo primero que vamos a hacer es agujerear el paquete del tofu y tirar todo el líquido que contiene en su interior. Justo después lo sacamos del envoltorio y lo colocamos encima de un paño de cocina limpio. Envolvemos el paquete de tofu con el paño y muy suavemente apretamos de manera uniforme para exprimir el líquido del tofu, y así conseguir una textura más firme. Id con mucho cuidado al apretar el tofú, porque si os pasáis apretando se os romperá.  Desenvolvemos el tofu y lo colocamos en otra parte más seca del paño, y repetimos el proceso, y así hasta 3 veces en total.



-
Una vez que tengamos el tofu seco, lo cortamos en daditos de 1x1 cm aproximadamente. Lo colocamos en un bol y le echamos la maicena. Removemos para que todo el tofu se empape de maicena y lo apartamos hasta el momento de su cocción.


Ahora vamos a preparar la salsa. En un bol, o recipiente adecuado, mezclamos el vinagre de arroz y el azúcar. Removemos hasta que el azúcar se haya fundido con el vinagre. Añadimos a continuación los demás ingredientes. Si habéis tocado las guindillas con las manos, lavároslas ahora, para evitar darle a nuestros hermosos ojos un buen disgusto. Dejamos la salsa aparte, también.



Nos ponemos a trocear las verduras (cebolla, pimientos y sofrito). Como en la mayoría de platos asiáticos, la verdura no debe ser cortada demasiado pequeña, sino que se tiene que poder distinguir bien una vez finalizado el plato. Ahora que tenemos todo preparado para debemos preparar el wok para cocinar. Si no sabes cómo hacerlo, haz clic aquí  y descúbrelo!




Una vez que hayamos curado el wok, calentamos el aceite y nos preparamos para introducir el tofu. Antes de tirar el tofu en el wok debemos quitar toda la harina sobrante del bol y dejar solo el poquito que se ha quedado pegado. Salteamos el tofu hasta que se quede doradito por todos los lados. Añadimos la verdura y salteamos durante 3 minutos. Añadimos toda la salsa y seguimos salteando la comida:
  • Verdura al dente: 4-5 minutos
  • Verdura bien hecha: 7-8 minutos


Justo antes de apagar el fogón, añadimos las cebolletas cortadas y la cucharada sopera de sésamo que nos falta… y ya estamos preparados para disfrutar de un deliciosísimo y sanísimo plato de tofu!


Es muy importante que se sirva caliente, y por supuesto, si queréis  acompañarlo de arroz, sería conveniente prepararlo antes de empezar a cocinar el tofu.


Espero que os animéis a probar esta receta porque a nosotros en casa nos ha encantado. Si lo haces, por favor deja tu comentario y dinos que te ha parecido!

Un saludo!

Toni




miércoles, 19 de marzo de 2014

Wok: Cual es mejor, cómo prepararlo para cocinar, mantenimiento, y técnicas de cocina.

Hola saborí@s!

Esta semana (llego un poco tarde) he pensado en poneros un par de consejos sobre como cocinar con los woks. En casa he cocinado muchas veces usando el wok y cuando mis amigos me ven prepararlo se preguntan que por qué hago esas cosas. Bien, no cabe duda de que el wok es un utensilio que está ganando terreno cada vez más en los hogares occidentales, y que realmente nadie nos ha explicado cómo hacerlo. Hoy he decidido compartir con todos vosotros algunas técnicas y consejos sobre el uso del wok, las cuales aprendí en un viaje a Japón.


¿Vale cualquier wok?

Lo primero que debemos hacer es elegir un wok adecuado. ¿Cómo podemos distinguir los buenos de los más mediocres? Pues es bastante sencillo. Los mejores woks son siempre los más sencillos y finos, y a poder ser de latón puro. El latón trasmite el calor de manera muy rápida y eficaz, que es la función principal del wok. No os dejéis engañar por los woks modernos con recubrimientos de porcelana, que pesan una tonelada y que además no calientan ni tanto ni tan rápido como un wok sencillo. Además, es recomendable que el wok tenga un mango de madera para poder mover constantemente los ingredientes que en su interior cocinaremos.



Ya tengo el wok, ¿qué hago ahora?

Para empezar a utilizar el wok, cada vez que cocinemos, es importante que sigamos los siguientes pasos:
  1. Calentar a fuego muy alto aceite en el wok
  2. Apartamos del fuego y con un paño o papel de cocina lo suficientemente grueso (¡no os queméis los dedos, por favor!) esparcimos el aceite por todo el wok.
  3. Tiramos el resto de aceite y lo dejamos enfriar.
  4. Nuestro wok ya está listo para cocinar.
¿Cómo limpio el wok? ¿dónde lo guardo?

Para limpiar el wok, y cualquier utensilio de cocina que tenga una cobertura antiadherente es muy importante que se uso muy poco o nada de jabón, simplemente con agua y un trapo que no rasque (evitar estropajos de metal a toda costa). 



Una vez que este limpio y seco, si queremos que nos dure el máximo tiempo posible, es importante que pasemos un poco de papel de cocina mojado en aceite y lo esparzamos por dentro, igual que hicimos para cocinar, excepto que ahora el aceite puede ser frío.

Bien, ya estamos listos para recoger nuestro wok. Otro de los fallos comunes que se suelen hacer al tener un wok, y supongo que debido a la falta de espacio que hay en algunos hogares hoy en día, es el de poner otras ollas o sartenes dentro (o una sartén pequeña dentro de una grande). Lo que conseguimos con esto, a parte de ahorrar espacio, es rayar el wok y que se quede todo pegado al cocinar, por lo que tendremos que usar jabó y estropajos y rascar todo. Cuando eso ocurra os podéis despedir del wok... o al menos de su capa anti adherente.

Wok en vitrocerámicas o inducción... ¿Es posible?

Es posible, sí. Pero podemos tener problemas. El wok original tiene el fondo redondo, por lo que no se quedaría asentado en una vitrocerámica. Hoy en día existen ya woks con el fondo plano, aunque no es exactamente lo mismo.  Lo importante para poder realizar un wok en una vitrocerámica es lo siguiente:
  • Deja calentar el wok lo suficiente para que coja una temperatura elevada
  • No echar el aceite enseguida para dejar que el wok se caliente sin que se nos queme el aceite.
  • No hacer mucha comida a la vez. Máximo 2 raciones. Si hacemos más la temperatura de nuestro wok bajará y se nos quedará todo hervido en vez de "wokeado". 
  • Si vas a hacer mucha comida, saltea primero las verduras y apártalas. Saltea después la carne/marisco/pescado y añadid a estos la verdura "prewokeada". Las salsas se añaden siempre al final.

Cocina al vapor con el wok

Aunque es una forma mucho menos conocida de cocinar con un wok, es también muy común en muchos países de Asia. El wok es, en muchos de estos sitios, el único utensilio de cocina utilizado. La manera tradicional de hacerlo es colocando unos palillos de madera en el fondo en forma de cruz, e introduciendo después la vaporera (normalmente de bambú) encima.


También existen unas rejillas que podemos colocar en el fondo (siempre con mucho cuidado para no rayar el wok) y que pueden usarse como sustitución de los palillos. Son muy parecidas a las rejillas que colocamos en las parrillas o barbacoas para colocar la carna, solo que redonditas y más pequeñas. Por supuesto, la vaporera es obligatoria si queremos cocinar al vapor.

Y bueno, hasta aquí el post de esta semana. Espero que os haya gustado y por supuesto si tenéis alguna pregunta o duda sobre el uso del wok podéis dejarla en los comentarios y os la contestaré siempre que pueda. Recordad que el mayor secreto del wok es la temperatura.

Espero que paséis una muy buena semana, y que me sigáis visitando. Por supuesto, si os gusta mi blog, no os olvidéis de suscribiros y darle a "like" en facebook.

Un saludo,

Toni.